CRECIMIENTO Y DESARROLLO

El crecimiento y desarrollo del maíz se produce durante un ano o parte de un ano dependiendo de las condiciones ambientales y del grupo de maduración de la variedad cultivada. Las heladas y las temperaturas extremadamente altas sin riego provocan la parada del crecimiento. Otras épocas son útiles para la producción del maíz. El grupo de maduración de la variedad es muy importante. Se define por el número de la FAO. Las variedades extra tempranas son el Grupo 100 y las variedades muy tardías pertenecen al Grupo 600 de la FAO. Las variedades demasiado tardías no pueden detener su pérdida de agua hasta la recolección y necesitan un montón de secado artificial que resulta caro. Las variedades tardías tienen un período vegetativo más largo, más tiempo para desarrollar materia orgánica y tienen potencialmente mayor rendimiento.

Brotación
El maíz es una planta termófila, por lo que necesita una temperatura suficientemente alta para su desarrollo. La brotación necesita además un suelo cálido, por encima de 10oC si es posible. A temperaturas del suelo inferiores, la brotación se detiene y las bacterias y hongos del suelo atacan a las plantas jóvenes. El proceso de brotación necesita también suficiente agua en el suelo. En algunas partes de Europa, la brotación es el momento más problemático del cultivo. A finales de abril o principios de mayo, el suelo puede estar demasiado seco cuando esté lo suficientemente caliente. Por ello los granos deben ponerse a suficiente profundidad en el suelo, a 12-14 cm de profundidad si es necesario. La profundidad de la siembra ha de ser idéntica en todo el campo. Una brotación continuada generalmente causa problemas en el control de malas hierbas y proporciona alimento para algunas plagas durante más tiempo que en una siembra normal. Las plantas jóvenes, con la brotación detenida, no pueden alcanzar su potencial productivo y son atacados generalmente por patógenos del suelo o animales (gorgojos de las hojas / Tanymecus dilaticollis/). Cuando las plantas emergen por etapas, las plantas que aparecen después viven toda su vida bajo otras plantas y su rendimiento puede ser pequeno. Durante la brotación, las plantas jóvenes usan sus propias reservas de materiales nutritivos, por lo que el papel de las raíces jóvenes no es importante al principio. Pero después las raíces formadas suministran los nutrientes a las plantas. Por lo tanto, los danos tempranos en las hojas o raíces jóvenes pueden causar pérdidas de productividad, porque las plantas rara vez superan los danos más tempranos.

Crecimiento vegetativo
Esta etapa fenológica comienza con la aparición de la primera hoja y finaliza con la aparición del penacho. Esta fase es bastante rápida y necesita bastante nitrógeno y agua. El crecimiento vegetativo se desarrolla bien bajo temperaturas cálidas, temperaturas demasiado bajas pueden detener este proceso, y las plantas generalmente manifiestan este problema mediante decoloración antocianóticos púrpura. La falta de agua generalmente genera produce más pequenas (pueden crecer después), las hojas más tiesas y erectas, y finalmente las hojas se curvan hacia arriba formando un tubo. Es el síntoma en "flauta", el síntoma más visible de falta de agua. Hasta este punto, las plantas de maíz pueden desarrollar los síntomas, pero se producen mayores o menores pérdidas de producción. El número de hojas se determina aquí, como el número potencial de espigas, pero el tamano depende de las condiciones ambientales (por encima de todo de los nutrientes, el agua y la temperatura).
El maíz necesita un área vegetativa de alta productividad grande que realice la fotosíntesis para su desarrollo. Todos los daños sobre el área vegetativa verde de la planta (producidos por plagas, enfermedades o factores ambientales) pueden reducir potencialmente el rendimiento. La duración de este período depende de la variedad cultivada.
Los híbridos de maíz muy temprano desarrollan sus penachos mucho más pronto que los híbridos más tardíos (pero el punto oficial de medida es el momento en el que se produce la mitad de la floración de la espiga). Un montón de plagas y enfermedades atacan las partes vegetativas de las plantas de maíz, pero su protección rara vez es rentable. La destrucción de la parte vegetativa tiene un efecto negativo en la producción, pero a menudo es mejor económicamente mantener el dano que pagar los costes de la protección. En este período el control de las malas hierbas muy importante. Las malas hierbas roban agua, nitrógeno y luz del maíz y pueden causar, en este estado, el mayor daño potencial. El daño provocado por las malas hierbas en este período puede ser tan severo que las plantas no pueden crecer y se puede perder toda la producción.

Floración del penacho
El penacho es la parte reproductora masculina de la planta de maíz. Cada tallo tiene un penacho en su extremo. Las plantas de maíz sometidas a una sequía fuerte generalmente desarrollan penacho pero rara vez forman espigas. El desarrollo del penacho necesita más agua y nutrientes que el desarrollo vegetativo, pero menos que la formación de la espiga. El desarrollo del penacho necesita menos nitrógeno, pero más fósforo, potasio y microelementos. Normalmente el penacho tiene una rama principal y algunas ramas laterales. El color de los penachos, el diseño de las ramas laterales (erectas-caídas) y la forma de las ramas (rectas o curvas) son caracteres varietales. La planta de maíz es fecundada por polen arrastrado por el aire, por lo que el penacho puede fecundar las sedas de las espigas dentro de un radio de medio kilómetro. Debido a que el penacho es una estructura reproductora, algunos animales que necesitan tocoferol para su desarrollo (Diabrotica virgifera, Helicoverpa armigera) se alimentan de él. Una destrucción severa del penacho puede producir pérdidas en el rendimiento debido a los problemas de fertilidad. El penacho no es la parte más importante de la planta de maíz, la planta puede desarrollar un buen rendimiento sin el penacho, pero sin el polen que produce no puede haber rendimiento.

Floración de la espiga
La espiga es la parte más importante de la planta de maíz. De ella proviene la producción de la planta de maíz; sin la espiga no puede haber producción. El desarrollo de la espiga comienza en el último cuarto del crecimiento vegetativo. El número potencial de espigas está determinado genéticamente, el número real de espigas depende de las condiciones ambientales. El desarrollo de la espiga comienza cuando la seda aparece en el extremo de la espiga. La floración continúa durante 3 a 7 días, después de los cuales la seda se seca. El color de la seda puede ser verde claro, amarillo, rosa o púrpura, dependiendo de la variedad cultivada. El desarrollo y floración de la espiga es el proceso que más agua y nutrientes necesita. Condiciones ambientales muy malas pueden detener el desarrollo de la espiga o su floración. La espiga es rica en tocoferol, por lo que las plagas que necesitan esta sustancia generalmente atacan a las espigas. La seda es la parte más sensible de la planta de maíz. Su destrucción por plagas o por otros agentes puede reducir la productividad. La floración necesita más agua, por lo que el período que más agua consume en el desarrollo de la planta es este. Cuando las temperaturas son especialmente altas las sedas pueden secarse demasiado rápido, esto puede causar también en raras ocasiones pérdidas en el rendimiento. La superficie de la seda se dana fácilmente por cambios bruscos de temperatura también. Esto provoca generalmente infecciones de carbón, porque este patógeno suele asociarse a las heridas. Las heridas son infectadas generalmente por Fusarium, principalmente F. moniliforme (moho blanco). Otros Fusarium no necesitan heridas, como F. graminearum, infecta directamente la seda (moho rosa). El tiempo que tarda la floración de la espiga es un marcador característico del grupo de maduración.
Después de la floración la planta de maíz comienza el almacenamiento de materiales de reserva en los granos. Este proceso no necesita tanta agua y nutrientes como la floración de la espiga.

Senescencia
Después de la floración, la planta de maíz rellena los granos y pierde su contenido en agua lentamente. El desarrollo de tejidos duros comienza después del llenado de los granos. Estos tejidos ayudan a mantener la planta erguida hasta la cosecha. El relleno de los granos depende de manera importante de las condiciones meteorológicas del verano. Cuando el verano es demasiado cálido y no hay agua, la planta muere antes de que se haya producido un buen llenado de los granos y la producción se reduce seriamente. En veranos que no son extremadamente cálidos y con suficiente humedad, la planta permanece viva y el proceso de llenado de los granos y endurecimiento de la planta termina normalmente y la planta se seca lentamente. La pérdida de agua es continua, pero la velocidad de la pérdida es un carácter varietal. Las variedades que pierden el agua más rápidamente son mejores que las otras. En este período, las plagas y las enfermedades pueden reducir también el rendimiento. Las orugas del algodón también pueden atacar las espigas en esta época cuando los granos son duros.
Cuando el otoño es demasiado húmedo, Fusarium se extiende con rapidez y puede provocar pudriciones importantes en el tallo y en la espiga. Cuando el contenido en agua es suficientemente bajo, es el mejor momento para la cosecha. Algunas variedades tempranas pueden acumular agua en los granos secos si el otono es demasiado húmedo. Las pudriciones del tallo pueden destruirlo, por lo que las espigas caen al suelo. Esto provoca una fuerte reducción de la producción.

Enfermedades
El maíz no es una planta sustancialmente "enferma", como el girasol o la patata. La aparición de algunas enfermedades, como la pudrición del tallo por Fusarium, es un proceso absolutamente natural . Los patógenos necrotróficos destruyen gran cantidad de materia orgánica, permaneciendo en el campo tras la recolección. Los patógenos biotróficos, como el carbón o las manchas foliares por Helminthosporium, son también peligrosos, pero su aparición no es obligatoria, a diferencia de los necrotróficos.