ÁFIDOS

Nombre de la plaga: Pulgones (Myzus persicae Sulzer, Aphis gossypii Glover, Aulacorthum solani Kaltenbach, Macrosyphum euphorbiae Tomas).

Hospedantes

Los áfidos son insectos muy polífagos que pueden encontrarse sobre una gran parte de los cultivos (frutales, hortícolas, cítricos, herbáceos extensivos, etc.) y de las malas hierbas o flora espontánea.

Importancia

En el cultivo del pimiento son una plaga importante por los daños que ocasiona en las plantas, así como por la depreciación comercial que realizan sobre los frutos. En determinadas comarcas productoras su importancia radica en ser vectores de diferentes virosis que afectan al cultivo.

 

 

Síntomas

Los pulgones se alimentan de los órganos jóvenes, tiernos y en desarrollo de las plantas. La absorción de savia que realizan ocasiona debilitamientos generalizados de la planta, que se manifiestan en retrasos del crecimiento y amarilleamientos. Algunas especies inyectan sustancias tóxicas a la planta durante su alimentación, provocando deformaciones de hojas tales como enrrollamientos y curvaturas.
Aulacorthum solani al picar en las hojas de pimiento provoca la aparición de manchas cloróticas, defoliaciones, debilitamiento y parada del crecimiento.

Producen abundante melaza sobre la que se suele instalar la "negrilla", recubriendo gran parte de la superficie foliar de la planta, lo que dificulta los intercambios gaseosos y los procesos fotosintéticos de las mismas. Cuando aparece sobre los frutos, éstos quedan depreciados comercialmente.
Algunas especies son responsables de la transmisión de virosis que afectan al cultivo: Potato Virus Y (PVY), Cucumber Mosaic Virus (CMV).

Descripción de la plaga

a). Myzus persicae

Virginópara áptera: de coloración amarillenta-verdosa e incluso parda, posee una longitud comprendida entre 1,5-2,5 mm. Los tubérculos antenales son convergentes, las antenas de color más claro que el cuerpo y casi de idéntica longitud, posee las patas de color claro, los sifones largos y algo hinchados en su parte media y la cola corta, triangular y con 58 sedas.

 

Virginópara alada adulta: de coloración semejante al de las ápteras, el tórax y la cabeza son de tonalidad más oscura. Su tamaño es similar a las ápteras, pero con las antenas oscuras y de mayor longitud que el cuerpo. La cola tiene seis sedas y los sifones son oscuros.


b). Aphis gossypii

Virginópara áptera: presenta una coloración variable con diversas tonalidades de verde y una longitud de 1,4-2 mm. Las antenas son bastantes largas con relación a la longitud del cuerpo y al igual que las patas tienen un color más claro que el del resto del cuerpo. Los sifones son cortos, cilíndricos y oscuros.

Virginópara alada adulta: posee una longitud comprendida entre 1,1-2,1 mm. La cabeza y el tórax oscuros, el abdomen oscuro y verdoso; y las patas, antenas, alas y cola de color más claro.

 

 


c). Macrosiphum euphorbiae.

La ninfa recién nacida es de color verde limón, con los ojos y extremidades de tonalidad más oscura. Las ninfas de ápteras pasan por cuatro estadíos ninfales y son de color verde claro o ligeramente rosado.
La adulta de áptera es de color verde claro y en algunas ocasiones de color rosado. Posee forma de huso, alargado y con un tamaño de 2-4 mm. de longitud. Las antenas son largas, llegando incluso a sobresalir del cuerpo. Las patas, sifones y caudas son largos. El primer par de patas aparece orientado hacia delante, mientras que los sifones y el tercer par de patas aparecen orientados hacia atrás.
Las ninfas aladas son de aspecto similar a la ápteras, siendo las antenas y patas de color pardo amarillento. Posee idéntico número de estadíos ninfales que las ápteras.
La adulta alada es de color verde claro o rosáceo y el tórax de tonos acaramelados. Las antenas son más largas que el cuerpo, los sifones oscurecidos en su parte posterior y las patas presentan articulaciones de color más oscuro. En la cauda aparecen 10 pelos o quetas.

d). Aulacorthum solani

Afido redondo-ovalado de tamaño mediano (1,8-3 mm), de color verde manzana, amarillento o ligeramente marrón, sin manchas oscuras en el dorso, tamaño medio, con antenas largas, sifones de tamaño medio a largo de borde rectilíneos y el extremo claro.
Típicas son las bandas oscuras en las antenas, que son más largas que el cuerpo. La cauda y los sifones son de longitud mediana. Alrededor de la base de los sifones existen unas manchas de color verde oscuro. No tiene una fase sexual, pues siempre se reproduce de modo vivíparo en varios cultivos.

 

Ciclo biológico

a). Myzus persicae

Es una especie cosmopolita, dióica de comportamiento holocíclico y muy polífaga.
Su hospedante primario suele ser alguna especie perteneciente al género Prunus, sobre el que deposita la puesta que emergerá finalizado el invierno. Con el aumento de las temperaturas en primavera, se trasladan desde su hospedante primario hasta el secundario, sobre el cual se desarrollan varias generaciones. En otoño vuelven a realizar la puesta sobre el hospedante primario.
La temperatura óptima para su desarrollo es de 26°C, habiéndose observado una duración de su ciclo de 7 días a 24°C. Por encima de 30°C prácticamente no se reproduce (Belda, 1991).

b). Aphis gossypii

Se comporta como anholocíclica en las regiones templadas o cálidas, al no presentar formas sexuadas.
Tolera muy bien las altas temperaturas, proliferando con facilidad en los cultivos bajo invernadero. La duración de un ciclo completo es estima en unos 7 días a 21°C (Belda, 1991).

c). Macrosiphum euphorbiae

En las regiones templadas o frías es holocíclico, mientras en las cálidas resulta anholocíclico, con generaciones ininterrumpidas en hospedantes secundarios e invernando en lugares protegidos.
Tiene un desarrollo óptimo con temperaturas alrededor de 25°C, presentando problemas para su multiplicación cuando las temperaturas sobrepasen los 35°C.

Control

a). Control químico

Las aplicaciones químicas deben ir dirigidas a la localización y tratamiento de los primeros focos de colonias de pulgón. Para determinar la materia activa resulta imprescindible la determinación de la especie de áfido presente en el cultivo, ya que algunas de ellas presentan resistencias a ciertos plaguicidas.
Materias activas recomendadas: aceite de verano, azadiractina, deltametrín, esfenvalerato, fosalón, imidacloprid, lambda-cihalotrín, oxamilo, pimetrocina, pirimicarb, tricloprid, tiametoxam.

b). Medidas culturales

      • Colocación de mallas de hilos en las aperturas de ventilación de los invernaderos.
      • Eliminación de malas hierbas y restos de cultivos anteriores.
      • Empleo de trampas cromotrópicas amarillas para detectar las primeras infestaciones de la plaga.

c). Control biológico

Parasitoides: La mayor parte de las especies de parasitoides son himenópteros bracónidos de la subfamilia Aphidiinae: Aphidius matricariae, Aphidius ervi, Aphidius smithi, Aphidius colemani, Lysiphlebus testaceipes, Praon volucre, etc.

Depredadores: son frecuentes las crisopas: Chrysoperla carnea, Chrysopa formosa; varias especies de coccinélidos, entre ellos Coccinella septempunctata, y algunas especies de dípteros de la familia de los sírfidos, y cecidómidos como Aphidoletes aphidimyza.

Hongos entomopatógenos: Verticillium lecanii, Beauveria bassiana.