COCHINILLAS

Nombre de la plaga: Cochinillas (Pseudococcus affinis Maskell).

Hospedantes

Cochinilla polífaga presente en multitud de cultivos: frutales (parral, ciruelo, manzano, peral), hortícolas (tomate, pimiento) y en plantas ornamentales. En Europa se encuentra en las regiones meridionales y mediterráneas al aire libre y en los invernaderos de zonas templadas (Bielza et al., 2000).

Importancia

De aparición reciente en los cultivos de pimiento de las zonas templadas, puede suponer una plaga potencial que altere los equilibrios establecidos con el resto de plagas del cultivo.

Síntomas

Daños directos.
Los daños derivan de la acción alimentaria; inyectan saliva para hincar el estilete y extraer a través de él la savia de los vasos de la planta. Estas acciones provocan deformaciones en los órganos en crecimiento, reducen el desarrollo de la planta, ocasionan amarilleamientos de la zona apical que pueden acabar en marchitamientos, defoliaciones, caída de flores y frutos jóvenes.
En las hojas las picaduras de las larvas y hembras provocan deformaciones que se manifiestan por recurvamientos del limbo hacia el envés y ligeros abullonados en el haz.

Daños indirectos.
Estos daños son ocasionados por la presencia de las cochinillas en los frutos y por la melaza que segregan, tanto las larvas como las hembras adultas. Las sustancias azucaradas emitidas se depositan sobre las hojas y los frutos, sirviendo de sustrato nutricional para el desarrollo de hongos saprófitos productores de "negrilla" o "fumagina". Las hojas cubiertas por estos hongos ven reducida su capacidad fotosintética, lo que ocasiona debilitamientos generalizados de la planta.

Descripción de la plaga

Los huevos son elípticos, lisos, amarillos, encontrándose bajo los filamentos blancos y algodonosos que emite la hembra para recubrirlos y protegerlos.
Las larvas neonatas tienen el cuerpo amarillo y un par de pelos muy finos en el extremo posterior. Conforme avanza su desarrollo, pierden la tonalidad amarilla hasta adquirir un color grisáceo característico.
Las pupas tienen una tonalidad rojiza y se protegen debajo de un capullo filamentoso producido por las larvas. Los machos adultos tienen el cuerpo rojo, con el abdomen ligeramente más claro y un par de alas grisáceas más largas que el cuerpo.

Ciclo biológico

En los invernaderos de pimiento del sureste español suelen tener varias generaciones al año, con solapes entre ellas, presentando su máximo poblacional durante el verano.
Esta cochinilla completa su desarrollo con temperaturas comprendidas ente 18 y 33°C (Islam et al., 1995), ralentizando su desarrollo las bajas temperaturas invernales, si bien soporta adecuadamente niveles térmicos bajos (Hoy y Whiting, 1997). Soporta peor las temperaturas muy elevadas, siendo las hembras adultas el estadio más resistente (Whiting y Hoy, 1997). Las condiciones óptimas para su multiplicación y desarrollo son temperaturas entre 25-30°C y humedades relativas elevadas (Bielza et al., 2000).

Control

a). Control químico

La disposición de las cochinillas en la planta (envés de las hojas, bajo el cáliz de los frutos, en las inserciones de los tallos, etc.) y la protección cérea harinosa junto a los filamentos que envuelven a las hembras y los huevos, dificultan el contacto de las aplicaciones químicas con el cuerpo del insecto.
Deben emplearse productos específicos contra cochinillas junto a la adición de mojantes tensoactivos que faciliten la aplicación del caldo plaguicida.

b). Medidas culturales

  • Eliminar las malas hierbas tanto en los bordes interiores como en los exteriores del invernadero.
  • Limpieza e higiene de la parcela.

c). Control biológico

Se han empleado depredadores (Cryptolaemus montrouzieri) y parasitoides (Leptomastix dactylopii) específicos de Planococcus citri McGregor, plaga de los cítricos, sin haberse obtenido resultados satisfactorios.